otros cinco poemas para Cris. Los últimos de mi saga

sábado, julio 09, 2011
III
A veces creo que podríamos
conciliar los contrarios
hallar la centritud inmóvil de la rueda
salir de lo binario
ser el vertiginoso espejo que concentra
en un vértice último
esta ceremoniosa danza que dedico
a tu presente ausencia.

Recuerdo a Saint-Exupéry: «El amor
no es mirar lo que se ama
sino mirar los dos en una misma dirección».

Pero él no sospechó que tantas veces
los dos mirábamos fascinados a una misma mujer
y que la espléndida, feliz definición
se viene al suelo como un gris pelele.

IV
Creo que no te quiero,
que solamente quiero la imposibilidad
tan obvia de quererte
como la mano izquierda
enamorada de ese guante
que vive en la derecha.

V
Ratoncito, pelusa, medialuna,
caleidoscopio, barco en la botella,
musgo, campana, diáspora,
palingenesia, helecho,
eso y el dulce de zapallo,
el bandoneón de Troilo y dos o tres
zonas de piel en donde
hace nido el alción,

son las palabras que contienen
tu cruel definición inalcanzable,
son las cosas que guardan las sustancias
de que estás hecha para que alguien
beba y posea y arda convencida
de conocerte entera,
de que sólo eres Cris.




y así termina este papelito que me acompañaba, esa fotocopia que me recordaba cada miércoles en las clases de Argumedo,  papel que me anunciaba el final de los 5 poemas para Cris. 
El final que nunca quería leer pero siempre leía, para curarme por adelantado del espanto.





3 comentarios:

  1. Xaj dijo...:

    Poemas escritos en las aulas de mt, en teo social latinoamericana? oh, el mundo es pequeño, pou.

  1. Xaj dijo...:

    Oh, que coloso, Rinesi. Sólo pude tener una clase con él (sí, la famosa sobre Hamlet). Dicen que ahora ya no da más clases en sociología.

    Es verdad eso de la necesidad de la humedad para el olvido. El sentir la carne pudrirse, alejarse del cuerpo muerto. Estos tiempos de confort y medidas profilácticas se sitúan bien lejos de la necesidad de la materia.

    Un gusto conocerla, por este medio tan digital, Pou.

  1. Cortazar pasión (y la palta también)